24 octubre 2006

Escuchando a Bruce Springsteen & The Seeger Sessions Band (Estadi Ciutat de València)

Sí amigos, el club de groupis del Boss se reunió de nuevo para asistir al concierto del Único. En este caso, el tío Zelig tiró la casa por la ventana y se desplazó el fin de semana a la capital del Turia (para otro día queda la parada que hicimos en ese paraíso de lo aberrante y los chandals con zapatos que es Marina d'Or o la provocación de poner en el coche a Raimón por el centro de Valencia a todo trapo y con las ventanillas bajadas). Estuve acompañado de otros fieles de la página, en lo que ya se conoce como la Primera Excursión Zeligmaníaca, excusaré decir los nombres de todos los que asistimos para que ellos mismos se manifiesten y cuenten sus impresiones.

El concierto era, probablemente, la última oportunidad de verlo con la Seeger Sessions Band y había que aprovecharla. El espectaculo fue distinto al anterior, también comentado aquí. Aquél fue inenarrable, arrollador de principio a fin, sin tregua posible, es una lastima que no estuvieráis todos porque nunca podréis comprender lo que se sintió aquel día.

Éste fue algo distinto, más reposado, hubo más espacio para los solos instrumentales y vocales, de gospel incluso. El lugar, mucho más grande y al aire libre, imposibilitaba aquella contención del anterior, estuve tentado en pensar que sería inferior. Nada más lejos de la realidad, fue un concierto extensivo, que se agigantaba con el paso del tiempo. Duró dos horas y media y al final estábamos todos completamente entregados.

El repertorio fue algo distinto, tocó, obviamente, los temas del último disco y versiones de anteriores, pero hubo otros nuevos donde se percibió un acercamiento al rock clásico de los cincuenta: Buddy Holly, etc. Se comenta que la próxima gira volverá a ser con la E Street Band. A tenor de lo escuchado en el concierto, sería "mayúsuculo", como le gritaban al Boss unos impresentables durante el concierto, que su próximo disco fuera en esta línea.

Para el recuerdo, la versión que hizo de "The River", aunque personalmente prefiero la original, una vez escuchada en directo, ya puedo morir en paz. (Pinchen y podrán ver el día en que presentó la canción allá por el 79.)

PD: Si algún día me reencarno quisiera ser el violinista loco que acompaña a Bruce en la gira.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo confirmo que no fui uno de los asistentes, tal vez en otra ocasión. Un día decidí apostar por la polka y ahí sigo

Zelig dijo...

Querido Bobo, sé que le costará creerme, pero yo también soy un gran aficionado de la polka. Es más, el cortometraje que seguro más veces he visto, era una cosa alemana, creo, titulada "Polkafolk". El corto era una sucesión de numeros del 1 al 200 y pico o 300, al final la catarsis era tal que nunca supe seguro en cuál concluia, que bailaban al ritmo de una polka.

Sería una larga historia. No intente hacer ningún retrato psicológico de esto.

Anónimo dijo...

Es ud también de la familia Friedman?? Primo tal vez??

Zelig dijo...

Como dije, es una larga historia (bueno, tal vez no tanto). Asista usted a nuestra maravillosa quedada y será informado, o no.

Anónimo dijo...

señor zelig,

yo no tuve su suerte, pero por lo que he visto en las fotos, el violinista es un poco calvo, a eso se refiere cuando dice que se querría reencarnar en él?

a parte, le propodría que bailasen algo de su reciente boss a ritmo de polka en su siguiente encuentro.

con todos mis respectos,

un saludo

Zelig dijo...

Querida Scarlett, espero que mi luenga cabellera me acompañe aún algunos años. Me referí,a más bien, a su actitud febril tocando el instrumento y a su estado de "trance sonriente".


Siento decirle que el día que descubrí la barra de bar decidí aparcar por siempre la pista de baile (ahora solo bailo la polka, como hacía aquél, en la intimidad), pero le diré que en tiempos hice mis pinitos en bailes de salón (quién no ha pasado por eso) y para pasmo y asombro de los presentes, el profesor llegó a afirmar que tenía "estilillo" lo que me valió el sobrenombre, en círculos de iniciados, de "el nuevo Nureyev".

Anónimo dijo...

A uno siempre le ha gustado, aunque no entusiasmado, Springsteen. Tiene grandes canciones, grandes álbumes, pero siempre me ha faltado un "nosequé" para engancharme plenamente. Lo que siempre he admirado en él es la fama de sus portentosos directos, asi como ese misterioso "feeling" con Barcelona que se produce no se sabe muy bien porqué pero que crea una atmósfera especial en estos lares cuando se habla de Springsteen.
Hasta que llega este Seeger Sessions coincidiendo con una etapa personal de investigación y admiración por los ancestros del rock and roll.( bueno quiza es muy grandilocuente esto último pero queda de puta madre).
Arrastrado por los comentarios del maestro respecto al concierto de Badalona, descubro poco después un disco majestuoso que desborda creatividad y vitalidad aunque se trate de versiones, toda una lección de las diferentes músicas populares norteamericanas, blancas y negras, homenajeadas, mezcladas, revitalizadas...Poco después me añado a la expedición valenciana ante la imposibilidad de verlo en BCN.
Después de verlo en directo, confirmo y aumento mis previas impresiones sobre sus directos y empiezo a notar en mi ese nosequé que no había tenido hasta ahora, con lo cual mi cartera empieza a temblar de pánico debido a mis vacios en su discografía.
Creo que Springsteen tiene a otro fan!!!
P.D: Yo era un de los dos impresentables que gritaban mayúsculo en el concierto. No se me ocurre adjetivo mejor para alabar a un artista.
P.D 2: respecto a Valencia ... me quedo con la fenomenal paella que nos jincamos. Por lo demás... no se me ocurren muchos comentarios positivos. En fin ya hablaremos de Marina D'Or...

Zelig dijo...

Bueno querido Young, he de reconocer su valor para delatarse como uno de los "mayúsculos". Y alabo esa iniciativa suya de ir haciéndose con la discografía (iré poniendo la tostadora en marcha, sufrí terribles pérdidas en la transición del cassete al CD).

Memorable paella sí, pero la fideua no le fue a la zaga.

Anónimo dijo...

Confieso, yo también grité 'Mayúsculo'!!!

Como mis amigos Zelig y Young han hecho su bonita contribución al tema desde el punto de vista musical yo voy a optar por lo sociológico.
Pude experimentar lo que significa entrar en Valencia con las ventanas del coche bajadas y con Raimon a toda leche. La idea fue del siempre provocador Dr.Zelig quien, como maestro de los grandes, quiso comprender a fondo ese mundo valenciano que tanto desconocemos. Después de la performance nos dirigimos al puerto de Valencia -de lo mejorcito- dónde descubrimos Casa Ximo. Allí tuvo lugar la degustación de la magnífica paella, de pollo y marisco, así como la compra de un número de la lotería de Navidad.
Creo que los asistentes al concierto no acabamos de comprender la noche valenciana. Fuera porque estábamos rendidos después del concierto o porque la gente tiene la boca seca después de tanto bacalao en los 90, el centro de Valencia no es precisamente el ojo del huracán. Pero bueno, un par de garitos con buenos -y no muy higiénicos- kebabs repararon nuestros estómagos después de horas sin comer.
Del día siguiente destacar un copioso desayuno que compartimos con miles de familias que salían de misa -veo que la religión perdura más allá del Ebre- y una visita al forat de la vergonya cheik. Me refiero a la Ciutat de les Ciències. Lo voy a resumir rápidamente: grandilocuente, innecesario, vacío y con rótulos llenos de faltas de ortografía a tenor de un falso idioma que defienden hablar pero que nadie habla. Nos cruzamos con Isabel García Marcos -sí, la rubia de pote de Marbella, la que un buen dia fuera azote de Gil hasta darse cuenta de que era más lucrativo estar en el bando de los malos- a la que el sr. Young insultó de lejos.
Después de una correcta fideguá -fideuà en mi pueblo-, nos fuimos hacia casa sin olvidar hacer una visita de rigor a ese engendro llamado Marina d'Or. Luego perdió el Barça.

PD: Sí, la paella estuvo fenomenal y la sangría tampoco fue moco de pavo, aunque al final nos quedamos con ganas de beber horchata.

PD 2: hablar de la lotería de Navidad me ha hecho recordar el odio profundo que profeso contra el dueño de 'La bruixa d'or'de Sort. ¿A alguien le cae tan mal como a mí? Ahora se ve que quiere gastar el dinero viajando al espacio. No tengo palabras...

Zelig dijo...

Ya veo que tarde, pero van confesando.

Lo de la Ciutat de les Ciencies (con placa de Zaplana incluida) una vez dado el pelotazo, más vale que la recalifiquen de nuevo y hagan pisos de protección oficial.

Y sí, comparto su odio hacia el lotero de Sort. Por cierto, si alguien va, que me baje un número, que lo cortés no quita lo valiente, jeje.