10 julio 2006

Viendo Manderlay (2005) de Lars von Trier y La educación de las hadas (2006) de José Luis Cuerda

Hoy dos estrenos, uno reciente y otro no tanto:

Hay pocos cineastas que hoy día naveguen por la vanguardia y que tengan excelente acogida de crítica y público, el mejor entre ellos, sin duda, es Lars von Trier. Manderlay, retoma los personajes que ya pusiera en escena en la excepcional Dogville, pero cambiando a James Caan por Wiliam Dafoe y a Nicole Kidman por Bryce Dallas Howard, el cambio es significativo, porque pese a rallar ambos a gran altura no alcanzan el nivel interpretativo de sus predecesores en el papel.

Manderlay, que mantiene la misma concepción escénica y fílmica que la anterior, hace que nos replanteemos el concepto de libertad cuando los negros de una plantación prefieren el sistema esclavista al democrático. Von Trier realiza un excelente trabajo que, sin embargo, recuerda demasiado al anterior, quizá por eso el polémico director danés ha decidido rodar otras cosas antes de acabar su trilogía sobre Estados Unidos, en cualquier caso, se reinvente de la forma que sea a buen seguro que será interesante.

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No es mal director José Luis Cuerda ahí está La lengua de las mariposas o esa obra maestra que es El bosque animado y el delirio surrealista de Amanece que no es poco, amén de su faceta como productor arriesgando para que un tio con veintinada y apenas un par de cortos, llamado Alejandro Amenábar, rodará Tesis. Digo esto porque me cae simpático y merece todos mis respetos, ahora bien La educación de las hadas es espantosa.

Cuerda pretende crear un universo llamemosle "poético" (denigrando como siempre a la poesía que nada tiene que ver con estas cosas) que se queda en cursi de narices, con unos actores (a excepción de Bebe que está sorprendentemente bien) horribles. El niño está para matarlo, Darín no se cree nada su personaje y hasta parece que le dé vergüenza interpretarlo, y en Irene Jacob no hay un ni un solo destello de aquella gran actriz que deslumbrara junto a Kieslowski. En suma, totalmente prescindible.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Parece ke hay vida despues del Mundial!

Anónimo dijo...

es curiosos, porque aunque comparto más o menos lo que comentas sobre la educación de las hadas, mi conclusión es que es una peli muy digna. y salvo a darín

Anónimo dijo...

es curiosoS, queridos herpanos y herpanas (póngase voz de millán salcedo haciendo de cura)

Anónimo dijo...

Con respecto a la educación de las hadas estoy con Bárbara.
Ea, a mi me gustó!

Anónimo dijo...

el sr zelig siempre tan exigente...eso si, parece que sobretodo con el cine español, porque no deja títere con cabeza normalmente...a darín hay que salvarlo siempre hombre!!! me encanta, y creo que me miró mientras hacia Art en bcn...jejeje de la peli ya hablaré si algun dia me decido a gastarme los dineros..de manderlay solo he visto alguna escena de sexo explícito con mrs howard que corren por el emule, para que les voy a engañar...(dogville s fabulosa, eso si). Ah, srta bárbara, siento no llegara a contemplar la ceremonia de entrega del, mítico ya, balón de playa del sr zelig.
Una pregunta que no viene al caso: que les parece el baile de los vampiros de polanski?? es ultra aburrida o me lo parece a mi solo? es que no puedo pasar del minuto 45 mas menos, a pesar de poder ver a sharon tate...

Zelig dijo...

Creo que son ustedes demasiado indulgentes.

Con respecto a las escenas de sexo explícito (más bien semi) sólo hay una hacia el final del filme, lo digo porque puede esperar en el bar hasta que llegue, jeje.

¡Ah! "El baile de los vampiros" yo recuerdo haberla visto de pequeñito con mi señora madre, a ella le encantaba, pero yo recuerdo haberme aburrido también (tal vez le paso lo mismo al bueno de Manson) algún día, por error, quizá le de una segunda oportunidad.

Zelig dijo...

El cine sudamericano de luto:

Leo con estupor la noticia del suicidio (se ha volado los sesos) de Juan Pablo Rebella co-director de la sorprendente "25 Watts", filme del que hablé aquí antaño:

http://zeligmania.blogspot.com/2005/12/viendo-25-watts-2001-de-pablo-stoll-y.html

Una gran perdida teniendo en cuenta que con treinta y pocos años como tenía un gran futuro por delante. Recuerdo extensible para Fabian Bielinsky, también muerto repentinamente, cuya opera prima "Nueve reinas" es una obra maestra.