15 enero 2009

Decálogo del buen turista. De cómo conquisté Nueva York en diez movimientos (1 de 2)

Bueno queridos mortales, por fin puedo hacerles un pequeño report de mis andanzas navideñas, parafraseando a Vila-Matas que parafraseaba a Hemingway, puedo decir que "Nueva York no se acaba nunca". Y es que, como muchos de ustedes ya saben, dediqué las apasionantes fiestas invernales a dejarme ver por Manhattan. Vaya pues este pequeño decálogo de reflexiones en su recuerdo:

1. New York es Manhattan, no se engañen la isla tiene encantos suficientes para no salir de allí, visitamos en menor medida Harlem (donde asistimos a una misa y media de gospel) y Brooklyn: el primero más colorido, el segundo más gris, si bien en el segundo uno puede buscar la mística de tantas películas, hoy en día es casi un barrio residencial. La decadencia de Conney Island o Queens quedan para futuros viajes.
De los nativos decir que son simpáticos, que los policias te contestan y te miran a la cara cuando les preguntas algo, conscientes de su trabajo como servicio público (a diferencia de un sitio que yo me sé), el metro funciona razonablemente bien y los taxis tienen unas tarifas asequibles y claras (a diferencia también de los asaltadores de carreteras de aquí).

2. En New York todo es grande, uno puede pasar cuatro o cinco veces por la misma calle y descubrir tiendas y edificios que juraría que no estaban ahí la última vez que pasó. Es imposible verlo todo en tan poco tiempo (diez días para ser exactos) y el primero de ellos uno ya es consciente que ha de hacer un donoso escrutinio y dejar cosas para futuros viajes a la ciudad. ¿Idiomas? No pierdan el tiempo, olvídense del inglés, es una lengua muerta, allí todo el mundo habla español.

3. Hablemos de museos, teniendo en cuenta el punto anterior, sacrificamos el Metropolitan (al que hay que dedicarle más de un día y queda como aliciente de futuros viajes) y nos concentramos en el MOMA y el Museo de Historia Natural. La verdad es que el primero me decepcionó, esperaba más de él, no es un museo vanguardista, sino que es tan moderno como pueda serlo el Reina Sofía (y en este caso es mucho mejor el Reina Sofía). El de Historia Natural sí es impresionante, tampoco puede verse en un día: la famosa sala de los dinosaurios, los meteoritos, animales de toda índole y un espectacular planetario son alicientes más que suficientes para perder toda una tarde.

4. Siguiendo con el arte, nos acercamos al barrio de Chelsea, donde aparte de hacer una parada obligatoria en el Chelsea Hotel, del que no se puede pasar de su minúsculo lobby (canción de Leonard Cohen, asesinato de Nancy, Syd Vicious... y una próximo documental de Abel Ferrara que promete), visitamos todas las galerías que encontramos (habían bastantes cerradas por vacaciones) y confirmamos que el hiperrealismo de gran formato y casi fotográfico es lo más in del momento.

5. Comer en New York es relativamente barato, incluso en restaurantes con un cierto encanto (no hablo de los de lujo a los que, obviamente, no quise entrar por no llevar traje de etiqueta en la maleta); el vino, en cambio, es prohibitivo; el agua con cubitos buena y gratuita (como decía el amigo Valdi) y las cantidades de los platos estratosféricas.
Una buena recomendación es ir al mercado de Chelsea y, tal como hizo la señorita Mofletes, elegir los ingredientes y que te enrollen el shushi in situ. A parte de eso, a New York tampoco se va a comer, así que restaurantes baratos (más bien de rancho) para turistas hay a montones, como los típicos carritos de frankfurt (buenos, pero mejores los del Ikea), MdDonalds y, sobre todo, un Starbucks en cada esquina. Lo del Starbucks es una delicia porque te permite degustar buen café a cualquier hora del día. Si alguien le encuentra romanticismo al café diarreico americano (que no es mi caso) también lo pasará en grande, pero como ya he dicho muchas veces, más allá del Ebro y de los Pirineos es muy difícil tomar un buen café.

Y de momento eso es todo amigos, no se pierdan nuestra próxima entrega donde les hablaremos del clima, las compras, las rebajas, Broadway y de los imprescindibles para el buen viajero

16 comentarios:

Anónimo dijo...

Hombre ya era hora!
Bueno, tomo nota de todo, aunque tengo un par de peros con el tema café:
1. Buen café y Starbucks son antónimos.
2. Lo del café fuera más allá de los Pirineos es cierto para todo el mundo, pero se olvida al único país que nos supera y sin discusión, Italia. El mejor café del mundo se hace allí, después venimos nosotros y después la nada.
P.D: Va a Nueva York y no nos hablará de algo relacionado con la música cuando hablámos de la segunda meca del rock detrás de Londres?

Anónimo dijo...

Alabado sea el señor!!
Decir no obstante que querer ventilar su viaje a la capital en 10 movimientos, tras toda esta espera, es una decepción!!
Dimisión!!
Tras esto, tiene razón en lo que dice. Pero Starbucks, tiene otras virtudes, no un café de calidad, ni barato, como dice Young.
Me apunto lo de los museos, sobretodo el de Hª Natural, que no pude visitar en su momento y que debe ser espectacular.
Yo espero faci cinc cèntims de los lugares típicos de turistas, a ver qué le parecieron...

Zelig dijo...

Ya imaginaba que mi comentario sobre el Starbucks despertaría sus replicas, queda muy cool decir que el café del Starbucks es malo. A mí su calidad me parece más que aceptable y en New York no hay alternativas. De acuerdo en que es caro (aquí claro, allí vale lo mismo, pero en dolares, y al cambio pues lo mismo que en cualquier bar de la esquina).

Los cafés italianos que yo probé no superan en nada a los de aquí.

Tema music, ya le he hecho un apunte de que entramos al Chelsea Hotel, al Radio City y también pasamos por delante (no lo visitamos) el Apollo en Harlem, cuna de tanta música negra. Garitos, debe haberlos, no hay duda, con buena música en directo, etc., pero no los vimos. Tampoco he oído yo hablar de un tiempo a esta parte de movida neoyorkina, creo que ahora, en cuanto a música se refiere, otras ciudades están por delante y New York es sólo una gran plaza para dar conciertos.

En cuanto a tiendas tiene gigantescos Virgin (uno en Times Square y otro yendo al Soho por Broadway, no recuerdo la plaza, bien surtidos). En el propio Soho y en el Village entré a algunas tiendas de segunda mano, busqué y rebusqué pero tampoco es que me sorprendieran ni los precios ni el material que tenían.

Por poner ejemplos de cosas concretas, no encontré ninguna rarity de los Pixies o conciertos en directo piratas, etc.

Zelig dijo...

Cambiando de tema y que se dé por aludido quién quiera y recuerde mis proféticas palabras pronunciadas en el Tramun hará ya más de un año:

El pasado viernes en Cuatro en el programa "Ajuste de Cuentas", que por si alguien no lo conocen, presenta familias acuciadas por las deudas (la mayoría especuladores) a las que un experto de pacotilla da consejos para sanear su economía.

Bien, en el de esta semana una pareja joven especuladora hasta la médula, con dos o tres pisos que habían vivido por encima de sus posibilidades sin reparar en gastos (él no era científico de la NASA no, sino encofrador y ella no sé si trabajaba en una inmobiliaria). Total que acabado el ladrillo los dos en la ruina. ¿Cuál es la solución que les propone el experto? Que emigren a ¡¡Rumania!! que ahora hay buenas perspectivas de empleo....

Ya lo ven amigos el futuro de este país es la inmigración a Rumania. Y aunque me parece un disparate no queda lejos de lo que ya dije, que estamos a ese nivel y es con Rumania con quien nos tenemos que comparar y no con Francia o Alemania.

¡Salud!

Anónimo dijo...

Amigo Zelig, lo que queda demasiado cool es decir que el Starbucks mola mazo. A mi me gusta, pero he ido una vez en dos años.
La tienda Virgin si no me equivoco estaba en Union Square si no recuerdo mal. Había tres mil megastores diferentes en NY de música y Seriféricos.
Sobre lo de Rumania, ud hace sus propias valoraciones, yo no creo que seamos Rumanía, aunque tampoco Alemania, por supuesto. Supongo que somos más algo así como Italia. No? Y creo que es "emigración a Rumania", no "inmigración a Rumania", puesto que este sustantivo lleva implícita la venida a un lugar, no la marcha de, hacia otro, en este caso de España a Rumanía.

Anónimo dijo...

el comentario era mío. por supuesto!

Anónimo dijo...

Anónimo= Lev + portátil cojonero.

Zelig dijo...

Querido Anónimo-Lev, en efecto el Virgin estaba en Union Square y reconozco mi laspus linguae, me refería obviamente a emigrar a Rumania, país al que, no hay duda, todavía ganamos en nivel de vida. Coincido con usted, estamos al nivel de Italia pero bajando. Y por debajo portugueses, griegos y llegamos a Rumania.
El hecho de que propongan como solución a nuestros problemas emigrar al país de Drácula es significativo, aunque por otro lado tiene toda su lógica, toda la industria del ladrillo y la mano de obra no cualificada que tenemos aquí, ante la imposibilidad de optar a cualquier otro puesto, es lógico que se planteen ir al Este de Europa que es donde se está construyendo ahora y donde van los fondos europeos. Sin ir más lejos, alguien de solvencia contrastada me comentaba hoy que estaban volviendo los rumanos a sus países (y para más pistas, sacando a los niños del colegio).

Anónimo dijo...

Y cuando todos esos niños se vuelvan a Rumanía o Ecuador, qué haremos con tantos profesores funcionarios?? jejeje

Zelig dijo...

Querido Lev, por eso no creo que deba preocuparse, por mucho que marchen algunos o bastantes (ya se verá) el boom migratorio de estos años y de la natalidad le aseguran su puesto de trabajo. Lo que sí creo es que se acabaron las oposiciones en muchos años, los que han entrado irán renovando a los que se vayan jubilando, pero no creo que se vuelvan a cubrir esas plazas. Enhorabuena a los que estén dentro porque a los que no, como no lo consigan este año (que está por ver si se convocan o no plazas y cuantas), creo que les espera el desierto.

Anónimo dijo...

1) Tema café, lo siento, pero no tomaré en cuenta el criterio cafetil de alguine que se toma un cortado después de una suculenta comida. Lo que dice usted de Italia es un sacrilegio. Yo también estuve alli.
2) Tema música. Yo no he dicho que Nueva York esté ahora IN en el tema, de hecho ni me importa. He dicho que es la segunda meca histórica del Rock'and 'Roll detrás de Londres. Ahora ha hablado de sus impresiones, que es lo que yo pedía, y con eso me contento. De todas formas, tengo otras fuentes de alguien que también ha estado allí estas fiestas, y encontró, y mucho. Supongo que depende de lo que se busque y dónde.
3) Tema Rumanía. Yo es que me parto! Vamos a arrastrar la tontería mucho tiempo, hay que ver lo que puede dar de sí una discusión nocturna en medio de copichuelas y manjares varios. Lo de los rumanos que son reclamados por su país para volver, ya se lo hicimos saber un servidor y Bronski allá por el verano, o es que no se leyó lo que le regalamos? Ay que me tengo que enfadar! Más seriamente, la clave creo que está en la comparación, ahí el señor Lev lo clava. Porqué tenemos la manía en este país de compararnos con las potencias? así siempre saldremos perdiendo.
4) Yo también vi el citado programa, qué risa, menudos idiotas!!! Aquí le doy la razón. Todos estos gilipollas que han vivido del tocho y han vivido como nuevos ricos, qué burros, por favor!

Anónimo dijo...

los cafés en Ejpaña, depende, vaya usted a Vigo a tomarse un café en la estación de autobuses o a una cafeta del barrio de aluche en madrid y sabrá lo que es agua sucia chunga... claro que lo compensan ciudades como san sebastián (o incluso barcelona, aunque tampoco sea una cosa sensacional) - yo en italia bebí café muy rico en todas partes, y en portugal riquísimo siempre.
de nueva york no puedo opinar (ay!) - y lo de emigrar a rumanía del programa de cuatro... de pullitzer!

Zelig dijo...

Señor Young y Barb les englobo a los dos en mi respuestas:

1. Me ratifico en el tema del café. Lady Barbara, ya acoté que lo del buen café se acaba al cruzar el Ebro, mis buenas luchas me costó que en la capital del Imperio me pusieran uno como dios manda.
2. Pida referencias señor Young de esos lugares suculentos en cuanto a música que pienso visitarlos en mi próxima venida a New York.
3. Guardo con mucho cariño el obsequio de ustedes. De hecho, hoy día es una arma cargada de futuro.
4. "Ajuste de Cuentas" lamentable. Ahora no vieron el de aquella familia que tenía dos casas y debía millones de euros y estaban los dos en el paro y la solución que les propuso el ejperto era que dieran ¡¡clases de informática desde casa!! Pa mear y no echar goto.

Anónimo dijo...

Hola Zelig,

Me alegro saber de usted y de la subcomandante Mofletes, quién quizás mereciera un post sobre las tiendas como buena experta que es.
¡Qué bueno lo de 'Ajuste de cuentas'! Se está convirtiendo en mi programa favorito. Sí señor. Después de toda la semana oyendo y leyendo la palabra crisis en todos los medios, no hay nada cómo sentarte delante de la tele, ver a gente arruinadíssima (por gilipollas, básicamente) y pensar en la suerte que tienes por no tener 3 hipotecas como los individuos del pasado viernes.
Oye, ¿y si zanjamos lo de Rumanía con unas birras delante?

Zelig dijo...

Quedo a la espera de la invitación para esas birras.

Anónimo dijo...

Como es habitual, era una amenaza